Punta Arenas, la Tierra de Fuego chilena

1 mayo, 2013 a las 20:51

Al día siguiente de la inolvidable experiencia en el Perito Moreno, nos despertamos tempranito para hacer dedo hasta Punta Arenas, con escala en Puerto Natales, la frontera argentina con Chile.

Después de 2 horas en la salida de Calafate durante las que no pasaron más de 20 coches, nos dimos por vencidos. Por suerte, cuando volvíamos decepcionados hacia el pueblo, un parlanchín camionero ávido de compañía paró en su camino hacia Río Grande para echarnos una mano y nos aceptó en su enorme camión (una experiencia más).

Camión autoestop

En el camión de Óscar

En vez de a Puerto Natales, cambiamos la ruta adaptándonos a Óscar (el camionero), pasamos noche en Río Gallegos (no merece la pena parar por turismo) y al día siguiente tomamos el bus camino hacia Punta Arenas, en Chile, con la intención de ir a la zona franca libre de impuestos (más barata que Argentina pero ojo, más cara que España, al menos en estos momentos).

La idea en esta zona franca era por un lado, comprar una notebook pequeña y, por otro, conseguir dólares, ya que en Argentina hay un bloqueo tal a esta moneda que es imposible conseguirlos, tanto para argentinos como para extranjeros. Esto ha provocado que en el mercado negro o ¨mercado blue¨, el dólar se cotice actualmente al doble del precio oficial (ver consejos para viajar por Argentina).

Puntas Arenas en sí no tiene nada especial (no hicimos apenas fotos tampoco), pero está envuelto en un aire místico y especial que te hace sentir realmente lejos de todo, casi en el Fin del Mundo. Una excursión muy popular y recomendable en Punta Arenas es navegar hasta a la vecina Isla Magdalena para disfrutar de los pingüinos magallánicos que visitan la zona entre diciembre y marzo (desde Ushuaia se pueden avistar pingüinos también).

Punta Arenas, centro

Punta Arenas, centro

Puerto cormoran en Punta Arenas

Cormoranes en el puerto de Punta Arenas

Ciprés Macrocarpa

¡Los cipreses de Punta Arenas son los árboles más frondosos que hemos visto!

Conseguidos nuestros 2 objetivos en Punta Arenas, decidimos seguir el camino hacia Ushuaia. En vistas de lo difícil que nos había resultado hacer dedo desde Calafate y teniendo en cuenta la distancia que teníamos por delante, decidimos hacer este tramo en autobús. Después de 11 horas, tomar un ferry en Punta Delgada para atravesar el Estrecho de Magallanes, parar en la frontera y cambiar en Río Grande a un microbús para realizar el tramos final del recorrido, llegamos por fin a Ushuaia, esta vez sí, el Fin del Mundo.