Jodhpur, la Ciudad Azul

11 diciembre, 2013 a las 14:10
La ciudad azul

La ciudad azul

Llegamos tempranito a Jodhpur, conocida también como ¨La Ciudad Azul¨ por el tinte de las fachadas de (algunas) de sus casas. Estas casas azuladas eran en origen las casas de los brahmanes pero la ¨moda¨ se extendió por creer que este color refresca en verano y ahuyenta a los mosquitos. Ahora bien, no toda la ciudad es azul ni mucho menos, sólo hay casas azules en los alrededores del Fuerte de Mehrangarh.

Fuimos al hotel que habíamos contratado en ¨la turistada¨. En la recepción vimos que tenían publicada una tarifa mínima de $35 que, pensamos, no lo valía ni en el mejor de sus sueños. Nada más llegar conocimos la caótica forma en que se llevan algunos negocios en la India. En general trabaja mucha gente en el mismo sitio y a la vez hay amigos de los trabajadores por allí, hasta el punto de que es confuso saber quién trabaja ahí y quién no… En este hotel nosotros les teníamos que repetir todo mil veces y cuando nos traían algo a la habitación se metían hasta la cocina… todo era un poco locura.

Erik con su ¨compañero¨de litera rumbo a Jodhpur

Tras una ducha nos encaminamos hacia el centro, al que tardamos casi una hora en llegar (¿hemos dejado claro ya que nunca, nunca, hay que reservar nada con una agencia en la India?)

De camino vimos vacas, mugre, sonrientes niños que nos venían a dar la mano, mierda (mucha, mucha mierda)… y a gente vivir en unos límites de miseria que la verdad no habíamos conocido hasta ahora, a pesar de que hemos visitado países realmente pobres.

Llegamos al centro y nos adentramos por sus estrechas calles de arquitectura arábica en dirección a la joya de la ciudad, el imponente Fuerte de Mehrangarh, mientras nos cruzábamos con mujeres envueltas en coloridos sarees, vendedores ambulantes, gente que nos saludaba con entusiasmo, motos (muchas motos), niños, artesanos…

Vacas por Jodhpur

Calles de Jodhpur

Calles de Jodhpur

Atravesamos calles y calles de pequeños comercios muy estrechos y profundos en los que te atienden en el suelo sobre cojines y alfombras, cruzamos el mercado y la Torre del Reloj, paramos para desayunar un makhaniya lassi (bebida a base de yogur) y unos mogar kachori (parecido a las samosas) y seguimos subiendo hacia nuestro objetivo.

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh desde el mercado

Makhaniya lassi y Mogar kachori

Makhaniya lassi y Mogar kachori

Llegamos a la puerta y, antes de entrar, contemplamos las vistas de la ciudad desde 125 metros de altura. Sobre la colina, nos dimos cuenta de que Jodhpur era mucho más grande de lo que nos imaginábamos…

Jodhpur

Vistas de Jodhpur desde el fuerte

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh, por dentro impresiona aún más

La entrada al fuerte cuesta 400rupias (4,77€) que por lo menos incluye una completa audioguía en la que una envolvente voz masculina te relata la historia del fuerte con tal entusiasmo que es capaz de teletransportarte hasta la época de los maharajás de Mewar.

Para hacer fotos hay que pagar también, pero como nos parece que eso de cobrar por la cámara aparte es una tontería, les dijimos que no teníamos, así que las fotos que veréis son ¨robados¨.

La visita con la audioguía por esta imponente fortaleza del s.XV duró tres interesantísimas horas. Sin duda es una visita obligada.

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Interior del Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

Fuerte de Mehrangarh

De vuelta hacia el centro paramos a comer en la azotea de la casa de una señora que nos preparó unos deliciosos thalis y unos lassis. Fue una visita agradable, aunque durante la comida sus nietas no paraban de venir a pedir dinero, ella aprovechó para insistir en que nos hiciéramos unos tatuajes de henna y redondeó al alza la cuenta cuando fuimos a pagar, algo que nos dejó bastante moscas el primer día, pero a lo que ya estamos más que acostumbrados, ya hemos aprendido que en un 90% de los casos intentan quedarse el cambio y lo de intentar venderte con muuuucha insistencia sus productos y servicios está a la orden del día. Hay que tener paciencia, mucha paciencia, en las ciudades turísticas de India.

Azotea Azul

Azotea Azul

Mercado de Jodhpur

Mercado de Jodhpur

Cruzamos el concurrido mercado y tras otra larga caminata llegamos al hotel, muertos tras la larga jornada. Nos fuimos prontito a dormir porque al día siguiente nos esperaba Udaipur, llamada también la Ciudad de los Lagos o la Venecia del Este y considerada una de las ciudades más románticas de Rajastán.

¿Sería verdad esta imagen tan bucólica que tiene la ciudad? Descubridlo en nuestro siguiente artículo… ¡Hasta pronto!