Udaipur, la ciudad de los lagos

15 diciembre, 2013 a las 7:39
City Palace, Udaipur

El Palacio de la Ciudad de Udaipur, se asoma al lago Pichola

Tras 5 horas de coche para recorrer los 280km que nos separaban de Jodhpur, llegamos por fin a la bonita Udaipur, capital del antiguo reino de Mewar (Tierra de Muerte). Se trata de una preciosa ciudad, más tranquila que Jodhpur, en la que los majestuosos edificios que los maharajás de Mewar erigieron en el s.XII se asoman al borde del lago Pichola. Ver el atardecer desde alguna de las azoteas de la ciudad es impresionante.

El conductor nos dejó en el hotel de la ¨turistada¨ que tocaba en esta ciudad, que por fortuna se ubica junto al principal monumento: el City Palace (Palacio de la Ciudad) y, de hecho, creo que desde la terraza de este hotel se puede disfrutar de las mejores vistas de toda la ciudad (¡algo positivo tenía que tener la ¨turistada¨!)

Terraza Govindam

Balconcitos en la terraza del hotel

City Palace, Udaipur

Vistas desde nuestra terraza

El centro no es muy grande y hay que andar con ojo para no pisar una de las numerosas cacas de vaca, pero pasear entre la arquitectura de los angostos callejones, la música, el olor a especias y dulces, los coloridos sarees, los talleres de artesanos, las campanas y oraciones que emanan de los templos… es muy estimulante.

Lago Pichola, Udaipur

Erik y su barba viajera en el puente peatonal sobre el Lago Pichola

Udaipur collage

Pinceladas de Udaipur

Orillas del Lago Pichola

Orillas del Lago Pichola

Una mañana la dedicamos a visitar el City Palace, la entrada son 115r (1,37€) + 225r (2,68€) por la cámara, otra cosa que nos parece incongruente, así que dijimos que no teníamos cámara. En el City Palace de Udaipur sí que controlan mucho que no hagas fotos por dentro (si no has pagado), sobre todo en las zonas más chulas, pero la verdad es que lo mejor del palacio es la fachada exterior, aunque nosotros hicimos unos cuantos “robados¨, tampoco es una gran pérdida si no consigues ninguna instantánea.

palacio de la Ciudad, Udaipur

El Palacio de Udaipur por fuera

Palacio de Udaipur por dentro

Palacio de Udaipur por dentro

Desde este Palacio hay buenas vistas del White Palace (Palacio Blanco), un palacio inmaculado que parece salir a respirar desde el fondo del lago Pichola. Cerquita del hotel también está el Jagdish Temple, en el que cada noche se puede presenciar la sesión de oraciones de los devotos.

White palace de día

White Palace en Udaipur, de día

White Palace en Udaipur de noche

White Palace en Udaipur, de noche

Al  norte de Udaipur se encuentra el lago Sagar, en cuyo centro queda el Parque Neru, Nosotros fuimos caminando (hay una larga caminata) pero el paseo no mereció mucho la pena la verdad…

Además de los paseos y la arquitectura, en Udaipur continuamos disfrutando de la comida India, variada, deliciosa y un paraíso para vegetarianos. Probamos en un par de sitios locales y en algún que otro sitio para turistas, pidiendo cosas de la carta ¨al azar¨ que no sabíamos qué eran, pero es difícil no acertar, todo está riquísimo. Eso sí, en India no esperes a tener hambre para ir a un restaurante porque suelen tardar, a veces muchísimo (1 hora y media hemos llegado a esperar).

Al tercer día tocaba despedirnos de esta relajada ciudad y de sus vistas desde la azotea para coger el tren a nuestro siguiente destino: Jaipur, la Ciudad Rosa. ¡Hasta siempre Udaipur!