Thakhek y Savannakhet, dos ciudades sólo de paso

5 octubre, 2013 a las 8:54
Church Savannakhet, Laos

Iglesia católica de Savannakhet.

Llegar a Kong Lor desde Vientiane había sido muy fácil (bus público directo por 80.000k), pero salir de allí en dirección sur no iba a serlo tanto. Para empezar, hay que ir en un sorngthaew (sólo hay uno a mediodía, por lo menos en temporada baja) hasta Ban Khun Kham (también llamado Ban Na Hin) que cuesta 25.000k y no hubo forma de regatear a pesar de lo cerca que está y de lo lleno de turistas que iba.

Una vez en Ban Khun Kham nos pedían otros 50.000 por ir a Thakhek en otro sorngthaew (como recordatorio, un sorngthaew es como una furgoneta pick-up larga, con dos incómodos bancos detrás en la que meten a gente hasta que casi no puede ni arrancar) y no nos pareció nada bien así que, aunque nuestros compañeros de viaje aceptaron, nosotros decidimos intentar el autostop tan olvidado desde Argentina.

No tuvimos mucho éxito. Sólo paraban otros sorngthaew que nos pedían lo mismo, hasta que uno aceptó llevarnos hasta Vieng Kham (el cruce de la carretera de Kong Lor con la carretera que va de norte a sur de Laos) por un poco menos de lo que tienen pactado.

Sorngthaew, tuk tuk

Esto es un ¨sorngthaew¨

Una vez en el cruce (1 hora después), había otro sorngthaew esperando para llevarnos a Thakhek. Intentamos de nuevo regatear y no hubo manera, como era tarde y quedaban unas cuantas horas de camino (más de las que creíamos), aceptamos y nos subimos. Nuestra sorpresa fue que los otros extranjeros que habíamos conocido en Kong Lor ¡se subieron con nosotros! (no sin algo de mosqueo porque pensaban que habían pagado por un bus y que nosotros habíamos pagado mucho menos, pero les explicamos que la diferencia había sido mínima).

El trayecto, de unas 3 horas y media, se nos hizo interminable e incómodo y encima cuando por fin llegamos, el conductor nos dejó en la estación en vez de en el centro (típico), pidiéndonos 5000k más a cada uno por acercarnos al guest house. Ninguno teníamos reserva así que fuimos al más barato que sale en la guía (Thakhek Travel Lodge) aceptando el precio que nos pedía el conductor, aunque no con buen humor.

El precio del guest house, aunque era más caro de lo que decía la guía, estaba bien, así que cada uno pagó por su cama y, después de acomodarnos, compartimos la cena, unas cervezas y una buena conversación hasta que poco a poco el cansancio fue haciendo mella en todos nosotros.

Al día siguiente nos dimos cuenta de que el guest house quedaba lejos del centro, pero decidimos ir caminando para echar un vistazo… en fin, no merece la pena el esfuerzo. Es con diferencia la ciudad de Laos más desustanciada. No hay nada que la salve. Es una ciudad para descansar si se viaja en dirección sur desde Kong Lor, nada más. De hecho, es mejor intentar llegar a Savannakhet ya que, aunque también carece de mucho atractivo, es bastante más agradable.

Thakhek, Laos

Las calles del centro de Thakhek. No merece la pena.

A lo largo del día, los demás del grupo cogieron autobuses hacia Pakse o las 4.000 islas, nosotros, como nos “sobraban¨ días de visado, nos lo tomamos con calma, dormimos una noche más en la ciudad y al día siguiente por la mañana caminamos unos 30-40 minutos desde el Thakhek Travel Lodge hasta la estación (no estar en el centro tuvo sus ventajas para evitar, una vez más, subirnos a un tuk-tuk) y cogimos el bus de las 10:00 a Savannakhet (30.000k, 4 horas aprox.).

Bus de Thakhek a Savannakhet, Laos

Tres horas de viaje en este bus viendo videoclips tailandeses y laosianos sin tirarnos por la ventana ¡todo un reto!

Cuando llegamos a Savannakhet caminamos hasta el guest-house más económico que salía en la guía (haciendo un descanso para comer, porque la estación queda a otros 30-40 minutos del centro) y resultó que tras dar vueltas y vueltas por otra ciudad que no ofrecía gran cosa, nos enteramos de que nuestras primeras dos opciones de alojamiento habían cerrado.

Por suerte o por no quedar más remedio, nos plantamos en la única opción que parecía disponible, el Leena Guest House, donde descubrimos que nuestra historia se le había repetido a un buen puñado de viajeros que usan la Lonely Planet como guía (que por cierto en Laos no ha dado ni una).

Savannakhet

Algunos toques de Savannakhet, No muy bonita.

Estuvimos un par de días en esta ciudad de olor a brasa y algunas casas coloniales que han conocido épocas mejores, intentando ver sin mucho éxito esa ¨atmósfera nostálgica de la antigua Indochina en una ciudad salpicada de villas francesas de color miel¨ que tanto acentuaba la guía, pero Savannakhet, lo quiera Lonely Planet o no, aparte de un par de cafeterías agradables, sitios de comida barata y alguna casa restaurada, no tiene mucho que ofrecer.

Erik con un monje de 17 años en Wat Sainyaphum, Savannakhet

Después de dos días en Savann seguimos nuestro camino hacia Pakse y el Bolaven Plateau, para encontrarnos esta vez con una zona mucho más atractiva :)

En el próximo capítulo: cafetales, cascadas, tribus y una moto de cambios.