Sapa, entre aldeas étnicas y arrozales

4 diciembre, 2013 a las 7:16
Arrozales en Sapa

Arrozales en Sapa

Nuestro siguiente destino eran las verdes montañas de Sapa, al noroeste de Vietnam. Para ir de Cat Ba a Sapa había que volver a Hanoi (volvimos a comprar el billete combinado bus+barco+bus) y desde ahí teníamos dos opciones: tren nocturno o bus nocturno.

El tren es más caro y no llega hasta Sapa, sino hasta Lao Cai, donde hay que coger una minivan que por unos 50.000d (1,77€) te lleva a Sapa (1 hora de recorrido), pero en el bus nocturno apenas se descansa así que, dado que sólo teníamos 2 días para disfrutar de nuestra fugaz visita a este encantador pueblecito, queríamos estar en pie de guerra nada más llegar, por lo que nos decantamos por el tren.

Preguntamos en Cat Ba por los precios de los billetes para comprarlo desde allí pero nos pedían $40 cuando habíamos visto que eran unos $25, así que nos arriesgamos y nos fuimos a Hanoi sin el billete, para comprarlo en la estación nada más llegar. Efectivamente, llegamos a la estación de tren del centro de Hanoi y los billetes de un tren nocturno en cama semi-blanda en un vagón de 6 personas nos costaron $22 por cabeza.

Tren nocturno, de Hanoi a Sapa

¡Nos vamos a Sapa!

Cuando entramos en el vagón, la luz fluorescente, las literas de tinte carcelario y el aire acondicionado de nevera frigorífica nos asustó un poco, pensamos que nos la habían colado y que no íbamos a descansar nada, pero una vez que nos acurrucamos en nuestras literas bajo las mantitas y el tren arrancó, dejamos volar nuestra imaginación por la ventana hasta caer rendidos.

Tren nocturno a Sapa

Primera impresión del tren nocturno a Sapa, luego estuvo bien

Cuando, a las 7 de la mañana, llegamos a Lao Cai, notamos la gran diferencia respecto a los buses nocturnos, ya que estábamos con la pilas bien cargadas (ayudó bastante el aire frío de montaña) así que nos subimos a la minivan por 50.000d (¡un espabilado nos pidió 500.000!), disfrutamos de un paisaje de ensueño hasta llegar a Sapa, encontramos una habitación por $8 en el centro (¡con calienta-colchones y todo!) y salimos a conocer Sapa, este pueblo turístico, pero cuidado y bonito, bajo un sol que hacía tiempo que no nos acompañaba.

Sapa está rodeada de aldeas de las etnias H´mnong y Giay que, rechazadas por chinos y vietnamitas, viven de la agricultura, la ganadería y la artesanía, ya que no les permiten incorporarse a otro tipo de empleos. Durante el día y hasta bien entrada la noche, Sapa recibe a numerosas personas de estas etnias que se acercan a la ¨capital¨ para vender sus mercancías y ofrecer sus servicios como guías hasta sus poblados, para que veas cómo viven y sus costumbres, algo que no han tardado en comprender que gusta mucho a los turistas.

Sapa

Sapa

Lago de Sapa

Lago de Sapa

Etnias Sapa

Etnias Sapa

Así pues, no pasó mucho tiempo hasta que se acercaron a nosotros un grupo de chicas de la etnia H´mong para ofrecernos ir a conocer su aldea tras un trekking de 4 horas viendo los arrozales etc… sonaba tentador hasta que nos pidieron $35 por cabeza, porque para entrar en su aldea hay que pagar. Nos parece ridículo tener que pagar por entrar a una aldea como si se tratara de una trampa para turistas, hace que la historia pierda todo el encanto, así que continuamos nuestro camino.

Un poquito más adelante, en la plaza, conocimos a Mama Lili, una encantadora mujer (H´mong también) que vive en la aldea Hau Tao (creemos que se llamaba así) y que nos ofreció acompañarla en un trekking de 4 horas también. Negociamos con ella que por 300.000d (=10,60€) además del trekking, nos llevaría a su casa y nos prepararía la comida. Su aldea, a diferencia de las demás, no cobra ningún tipo de entrada.

Mama Lili

Con Mama Lili, ¡qué encanto de señora!

Nos vamos de trekking

Nos vamos de trekking

Conocer a Mama Lili es sin duda de lo mejor que nos ha pasado en Vietnam; con su escaso inglés autodidacta nos contó cómo vive su familia, nos explicó todo lo que íbamos viendo por el camino, los paisajes, las aldeas… hasta que llegamos a su humilde casa, construida en madera y chapa (sin suelo) y nos cocinó un delicioso festín en la hoguera de la cocina.

Hablamos de España y de Vietnam y conocimos a sus inquietas y revoltosas nietas, a medio vestir, llenas de mugre y mocos, pero que no paraban de reír y jugar. Nos enseñó su artesanía y, después de ver cómo viven y lo buena que fue con nosotros, fue imposible no comprarle algo: un par de pulseras y un monedero. Aunque al final, nos regaló otro monedero, parece que nos comparó con los turistas rusos o australianos y le dimos pena (madre mía a lo que hemos llegado…)

Con mucha pena nos tuvimos que despedir porque se hacía tarde y estábamos lejos de Sapa, así que llamó a 2 amigos que nos llevaron en moto de vuelta al pueblo (50.000d=1,76€), después de una de las experiencias más bonitas del viaje. Por fin habíamos encontrado lo que tanto anhelábamos en Vietnam.

Al día siguiente, como el sol (aunque un poco tímido) quiso acompañarnos de nuevo, alquilamos una moto ($5) para ver los alrededores. Fuimos hasta la Silver Fall (entrada 10.000d) que bueno, no está mal, pero tampoco merece la pena si no te sobra tiempo. Lo mejor de la excursión son las vistas que hay durante el camino.

Silver Fall, Sapa

Silver Fall, Sapa

Después de las cascadas recorrimos varias carreteras buscando arrozales hasta que llegamos a un par de puntos donde nos hacían pagar (era la entrada de las aldeas de pago que comentábamos antes) así que dimos media vuelta y seguimos por otro lado. Por suerte, cuando tomamos la carretera hacia Lao Cai, al poco rato de salir de Sapa, encontramos un desvío hacia la izquierda que lleva directo a una aldea muy, muy pobre y que ofrece los mejores paisajes de arrozales en terraza que habíamos encontrado hasta el momento.Llegamos cuando caía el sol y fue precioso.

Cerdo en Sapa

Paisajes de Sapa

Búfalo en Sapa

Paisajes de Sapa

Arrozales en Sapa

Arrozales en Sapa

Más arrozales en Sapa

Más arrozales en Sapa

Satisfechos con nuestra salida, volvimos al hotel para devolver la moto y recoger la mochilas, esta vez para volver a Hanoi en el bus nocturno* (nos daba igual no dormir mucho esta vez) antes de despedirnos de Vietnam y coger el avión a nuestro siguiente destino: Hong Kong.

*300.000d aproximadamente