Rotorua, la ciudad maorí y Taupo

31 mayo, 2013 a las 1:12

Rotorua es el epicentro de la cultura maorí en Nueva Zelanda, así que viajamos hasta allí para conocer la ciudad y visitar un poblado aborigen que resultó no ser tan auténtico como esperábamos. Preguntamos a varias personas locales cuál era la mejor opción para tener contacto con un pueblo maorí y todos nos remitían a las mismas excursiones organizadas.

Nos recomendaron especialmente la visita a Tamaki, en la que recorres el  poblado, participas en sus actividades cotidianas, cenas con ellos una comida típica y disfrutas de un espectáculo folclórico.

En general todo fue así, pero con ciertas matizaciones: el poblado no es un poblado original sino una reconstrucción de las cabañas típicas de un poblado maorí (nadie vive ahí) y los que trabajan en este ¨centro turístico¨ (descendientes de maoríes, eso sí, aunque los tatuajes de la cara ¡eran pintados!) tienen preparada en cada cabaña una demostración de unos pocos minutos de sus actividades diarias: juegos típicos maoríes, elaboración de herramientas, trajes y elementos de la indumentaria, canciones, cómo hacer una haka (en la que participó Erik)… y se va rotando por grupos para participar en todas.  Fue muy divertido pero súper preparado.

El espectáculo de danza y música fue bonito y emocionante, aunque corto y muy turístico también, ya que metieron en el repertorio una canción bastante pop con acompañamiento de guitarra española (uno esperaría quizá un ukelele por estas latitudes…) de la que dudamos mucho su origen ancestral.

La noche terminaba con la cena; primero nos enseñaron cómo sacaban de debajo de la tierra varios pollos y carne asada (esta forma de cocinar se llama hangi) y luego pasamos a un enorme comedor en el que los 100 turistas que nos reunimos esa noche cenamos un buffet bastante normalito (comida internacional, lo único maorí eran los 4 trozos de pollo asados bajo tierra) en el que no estaban incluidas ni las bebidas aparte del agua.

Lago-Rotorua

Embarcadero del Lago Rotorua

Tamaki pueblo maorí Rotorua

Erik después de pegar unos saltos con dos guerreros maoríes que daban miedo…

tamaki pueblo maorí Rotorua

Yo después de cantar unas canciones maoríes (el testimonio sonoro está bajo llave)

Guerrero Maorí rotorua Tamaki

Uno de los guerreros maoríes de Tamaki. El tatuaje de la cara no es de verdad.

Acabamos cantando y volviendo al hostel con un conductor que no sabríamos si definir como muy divertido o loco de remate, satisfechos en general pero algo decepcionados. La visita al poblado maorí costó (en oferta) 86NZD (53€). Al día siguiente decidimos no volver a pagar por una excursión programada en Nueva Zelanda (de hecho lo evitamos siempre que podemos, pero a veces no queda más remedio) y nos subimos al bus que nos llevaría a Taupo, de camino al Parque Nacional Tongariro.

Taupo, como Rotorua (y la mayoría de las pequeñas poblaciones de Nueva Zelanda) es otro pueblecito a orillas de un lago, de casas de una planta con jardín, tranquilo hasta aburrir (con la caída del sol y el cierre de los comercios estos pueblos mueren por completo), pero rodeado de una naturaleza tan pura y bonita que quita el aliento.

En un agradable paseo de dos horas a lo largo de un sendero en medio de una sorprendente y desconocida vegetación, llegamos hasta las potentes Huka Falls. De camino nos dimos un baño en unas aguas termales que emergen para desembocar en el río Waikato, totalmente naturales y salvajes y sorprendentemente gratis.

Río-Waikato-Taupo

Río Waikato, de camino a las Huka Falls, en Taupo

Huka-Falls-Taupo

Huka Falls, en Taupo

Al día siguiente paseamos por la orilla del lago Taupo y los frondosos parques que lo rodean, antes de continuar nuestro camino hasta Turangi, esta vez sí, en el Parque Nacional Tongariro.