Palawan: Puerto Princesa y Port Barton

3 abril, 2014 a las 12:52
Port Barton

Jugando con un niño en Port Barton

El tifón Caloy se quedó en una escueta tarde de lluvia que pasamos descansando en la habitación del hostal Pamela´s de Dumaguete (550 pesos (8,96€) habitación doble con baño, A/A y tv). Un día después volvimos a Cebú por donde habíamos venido junto con Alex y Blanca que se han convertido en nuestros compañeros de viaje por Filipinas desde que nos los volvimos a encontrar en Dumaguete, donde se habían quedado rezagados por el Dengue que contrajo Alex (hemos conocido muchos casos de Dengue estos días así que si venís a Filipinas ¡no os olvidéis el repelente!).

Con Alex y Blanca

Con Alex y Blanca en el jeepney camino a Sibulan

Esta vez cruzamos desde Sibulán a Liloan en un fastcraft (62 pesos, 1,10€) y luego nos subimos a un bus de Ceres Liner (175 pesos, 2,85€) que tras bordear durante 4 horas la costa color esmeralda de la isla, nos dejó en la estación sur de la pegajosa capital de Cebú.

Por suerte esta sería la última vez que nos veríamos atrapados en esta calurosa y contaminada ciudad: al día siguiente volábamos a Palawan para pasar 10 días recorriendo las tranquilas y bonitas playas de esta isla, antes de volar hacia Manila y las terrazas de arroz de Banaue, nuestra última parada antes de dejar Filipinas.

Volamos a Puerto Princesa (capital de la isla de Palawan) desde Cebú (sorprendentemente, no pagamos ningún tipo de tasa de aeropuerto) y nos dirigimos al barrio de Nieves, una couchsufer que nos acogió en su curiosa casa, una típica choza de bambú en una zona rural al norte del aeropuerto (Blanca y Alex llegaban en otro vuelo y dormían en un hotel).

Casa de Nieves

Casa de Nieves

Casa de Nieves por dentro

Casa de Nieves

Dejamos las mochilas y dedicamos el día a pasear por Puerto Princesa buscando la escasa sombra como locos mientras el bochorno nos arrancaba la energía sin piedad, hasta que, cuando ya caía el sol y sin haberle encontrado mucho atractivo a esta ciudad, volvimos a casa de Nieves a cenar pescado asado con arroz y verduras. Esa misma noche su novio (que es percusionista) tocaba con su grupo, así que aunque había que madrugar al día siguiente y estábamos algo cansados por el tute de la calurosa jornada, fuimos al divertido concierto en el bar Katboon.

Puerto Princesa

Cosas que se ven por aquí

Capitol de Puerto Princesa

Capitol de Puerto Princesa

Baywalk en Puerto Princesa

Paseo marítimo en Puerto Princesa, con su punto de decadencia

Concierto Kataboom

Concierto en Kataboom

Descansamos unas horas y las 6 de la mañana nos pusimos en pie para coger el autobús a Port Barton que supuestamente salía a las 7h, pero cuando llegamos a la terminal, a unos 15km al norte del centro (10 pesos en jeepney), nos enteramos de que el bus salía a las 9h (250 pesos (4€), 4 horas). Por lo menos el madrugón nos sirvió para poder desayunar y coger sitio, ya que el destartalado cacharro se llena hasta los topes y no es muy cómodo, así que recomendamos no esperar hasta el último momento para ir a la estación. Ya en el autobús nos volvimos a unir a Alex y Blanca.

Bus Port Barton

Bus a Port Barton

Después de 4 horas de baches y curvas a través de un verde paisaje de palmeras, arrozales y casas tradicionales llegamos a nuestro destino: Port Barton, un poblado de calles de tierra y casitas a pie de playa de madera roída por el sol, escondidas entre la vegetación. Un precioso bálsamo de tranquilidad.

Calle de Port Barton

Calle de Port Barton

Encontramos dos habitaciones por 500 pesos en Elsa´s (8,15€, doble con baño compartido), un bonito y tranquilo lugar bañado por las olas, con hamacas y una zona de estar/restaurante que ofrece una de las vistas más bonitas y relajantes que hemos disfrutado en Filipinas. Realmente precioso.

Alojamiento Elsas en Port Barton

Alojamiento Elsa´s en Port Barton

 

Playa en Port Barton

Playa de Port Barton

Port Barton

Port Barton

Atardecer en Port Barton

Atardecer en Port Barton

Port Barton es una buena base para hacer excursiones por las paradisíacas islas vecinas (hay varios puntos para hacer snorkel e incluso hay una reserva natural donde anidan tortugas), a una hora de caminata hacia el interior hay también una cascada perfecta para pasar una mañana (recomendable llevar agua y comida)… pero sobre todo Port Barton es el lugar ideal para no hacer NADA.

Cascada Port Barton

La foto original es panorámica

Y precisamente sin hacer nada es como pasamos 3 noches en este entorno, antes de subirnos al siguiente jeepney en direccioón a Roxas y, de allí, a la famosa zona de El Nido.