Nyaungshwe, unos días de relax en el lago Inle

4 julio, 2014 a las 22:06
Taunggyi

Taunggyi

Nuestra última parada del trekking desde Kalaw fue en Tonle. Antes de subirnos al barquito dirección a Nyaungshwe, nos acomodamos en los asientos de bambú de una especie de merendero/bar que debe de ser la parada final de todos los trekkings de la zona, dado que no éramos el único grupo descansando allí. La jornada había sido algo dura no por la dificultad del terreno sino por la velocidad de nuestros guías, así que cuando nos sentamos y descubrimos que por fin tenían cerveza fría pedimos un par de jarras heladas (en ninguno de los pueblos en los que paramos durante el trekking había electricidad y su infructuosa forma de enfriar la cerveza era metiéndola en un cubo con agua).

Mientras Kalea y Kopio preparaban otro de sus suculentos y esmerados banquetes pasó por allí el encargado de cobrar la entrada a la zona del “Lago Inle”. Otra abusiva oportunidad de negocio que el gobierno no ha querido dejar escapar. Habíamos preguntado a los guías si hay algún modo de escaquearse y parece que no, de un año a otro han ido aumentando los puntos de control hasta hacerlo imposible (creemos que es posible librarse si no haces trekking y llegas a la zona por tu cuenta, pero desde luego nosotros no nos libramos). La broma cuesta $10 ó 10€ ó 10.000k, nosotros pagamos en dólares porque sale mejor al cambio y cuando le comentamos al funcionario que no es lo mismo $10 que 10€ o que 10.000k su única respuesta fue una sonrisa nerviosa.

Después de comer nos subimos a la barquita que, dando un rodeo por el lago Inle, nos llevó a Nyaungshwe, donde esperaban nuestras mochilas (al contratar un trekking te piden que reserves al menos una noche en un alojamiento de Nyaungshwe para poder encargarse de este servicio, que es comodísimo). Nosotros, junto con Bony y Alicia nos quedamos en el Aquarius Inn y Andreas se instaló en el Joy Hotel. En el Aquiarius nos pidieron $18 por una habitación con baño compartido y desayuno (la doble con baño privado costaba $25). El sitio no está mal, pero nuestra habitación quedaba muy lejos del baño y era bastante incómodo así que nos cambiamos al Joy después de la primera noche, donde conseguimos una habitación con baño privado y desayuno por $16. Las zonas comunes no tienen nada que ver, pero ganamos comodidad y por lo menos en el Joy (a diferencia del Aquarius) no intentaron timarnos descaradamente con el cambio.

Sin duda, lo más interesante de la zona transcurre sobre las aguas del lago Inle y Nyaungshwe no tiene gran cosa que ofrecer aparte de su gente. Nosotros, dado el cansancio acumulado, nos quedamos tres noches sin hacer poco más que disfrutar de la compañía de Bony y Alicia (que no es poco) y callejeando por las animadas calles del pueblo.

Nyaungshwe embarcadero

Llegamos a Nyaungshwe

Callejeando por Nyaungshwe

Callejeando por Nyaungshwe

Nyaungshwe canal

El transitado canal de Nyaungshwe

Nyaungshwe

Buda gigante en Nyaungshwe

Bony, Ali, Erik

Ali, Bony y Erik

Aprovechamos para probar un masaje tradicional birmano en “My Parents” (al que se llega siguiendo pacientemente unos carteles que hay esparcidos por el pueblo) y el último día, alquilamos una bici (1000k, 0,75€) para recorrer la margen derecha del lago hasta Taunggyi donde un local nos dio una vuelta por este pueblo flotante en su barquita (pagamos 4000k (3,30€) por poco menos de una hora).

Masaje birmano

Masaje birmano

Pueblo flotante de Taunggyi

Pueblo flotante de Taunggyi

Taunggyi, Lago Inle

Casa flotante en Taunggyi, Lago Inle

Taunggyi Escuela

La escuela de Taunggyi

Taunggyi, niños

Niños en Taunggyi

Taunggyi, pueblo flotante en el Lago Inle, en Myanmar from Irenica on Vimeo.

En general, son muy populares las excursiones de un día en barco por el lago. Lo más común es conseguir a alguien para compartir el barco (suelen costar 15.000k (11,36€) para no más de 6 personas) y dedicar unas horas a recorrer lo más interesante (el recorrido se pacta con el barquero). Nosotros recomendamos sin duda acercarse a ver a los pescadores y el pueblo de Indein, como ya comentamos en nuestro artículo anterior. Las excursiones a la parte sur del lago (más virgen y también muy recomendado) suelen ser más caras por la distancia, pero todo es regatear.

Después de unos días de relax nos despedimos de Bony, de Ali y del lago Inlé y nos subimos al bus rumbo a Hsipaw, el otro epicentro de los trekkings en Myanmar. ¡Menuda excursión para llegar hasta allí! El único bus que hay sale a las 16h de la tarde de Nyaungshwe y llega a Hsipaw a las 4h. Nosotros preguntamos por precios en una decena de sitios y como al final en todos nos pedían lo mismo (15.000k, 11,36€) y no se dejaban regatear, lo contratamos con el hotel porque, en general, nos habían tratado muy bien (a pesar incluso de haber cometido un embriagado allanamiento la noche anterior porque no encontrábamos el timbre, pero eso es otra historia) y, además, una de las típicas y extrañas pick-up nos vino a buscar y nos llevó a la “estación” (junto al mercado) donde prestamos nuestra pelota a un grupo de birmanos que quería jugar al célebre chinlone, su deporte nacional.

Mercado de Nyaungshwe

Mercado de Nyaungshwe

Estación de Nyaungshwe

Estación de Nyaungshwe

Nyaungshwe pick-up

Pick-up en Nyaungshwe

Birmanos jugando a chinlone

Birmanos jugando a chinlone

En el próximo capítulo os hablaremos de Hsipaw, al que recomendamos llegar recién pasada la época de lluvias (ya descubriréis porqué). ¡Un abrazo!