Mendoza y Parque Provincial del Aconcagua

8 abril, 2013 a las 1:58

Desde La Rioja (zona de excelentes vinos, como en España) continuamos el viaje hasta Mendoza. Recomendamos bajar por San Juan y aprovechar para ver el Parque Nacional Talampaya y el Parque Provincial de Ischigualasto, ambos de impresionantes paisajes Triásicos multicolor. Nosotros, como ya habíamos disfrutado de paisajes similares en el sur de Bolivia, viajamos directos a Mendoza para avanzar un poco hacia el sur y no retrasarnos tanto. Llegamos de noche, sin reserva y en plena semana santa (¡viva la improvisación!) y nos metimos en el primer albergue que encontramos, que estaba, evidentemente, lleno. Por suerte, la amabilidad argentina hizo que el recepcionista llamara a 8 ó 9 albergues hasta que nos encontró un sitio para dormir: el hostel Zona Sísmica, una mezcla entre albergue llevado por un grupo de colegas con ganas de juerga y un albergue serio (estas son las 2 únicas categorías que existen en Sudamérica, comprobado).

Estuvimos muy a gusto y aunque en los 4 días de estancia sólo hubo desayuno 2,  nos juntamos un grupillo de gente de lo más variopinto que, además de habitación, compartimos anécdotas, consejos de viaje, vino Malbec y, como no, un buen asado a la parrilla  (dando así por terminada definitivamente la dieta para la gastroenteritis de Bolivia :-) ).

Asado argentino

Asado argentino en el hostal de Mendoza

Mendoza es una ciudad bastante grande pero que puede visitarse en un par de días, con una bonita plaza rodeada de calles peatonales abarrotadas de comercios y restaurantes y un gran parque por el que uno puede perderse durante horas.

Plaza Independencia Mendoza

Plaza Independencia de Mendoza

Además de conocer la ciudad aprovechamos para ir de excursión al Parque Provincial del Aconcagua, con la idea de dejarnos impresionar con el pico más alto de América, pero resulta que en esta época ya no dejan subir así como así, sino que para llegar al campo base tienes que pagar permisos y pasar un período de aclimatación para hacer un ascenso en condiciones. Es decir, que cuando vas en plan “dominguero” sólo puedes ver el Aconcagua desde un mirador que queda a unos 70km de la montaña, así que, aunque en la excursión vimos también el sorprendente Puente del Inca (un puente natural formado por aguas minerales cargado de leyendas), la salida fue un poco decepcionante.

Parque del Aconcagua

Parque del Aconcagua

Aconcagua desde el mirador

Aconcagua desde el mirador

Puente del Inca Mendoza

Puente del Inca Mendoza

De Mendoza la idea era hacer dedo hasta San Rafael, de camino a Neuquén y Bariloche, pero la suerte hizo que nos recogiera Rodrigo, un argentino que vivió unos felices años en España y que vive en Tunuyán con su mujer, Blanca (madrileña) y sus dos hijos de 2 y 4 años e insistió en que nos quedáramos una noche en su casa, conociéramos Tunuyán y al día siguiente llevarnos a San Rafael.

Con Rodrigo y Blanca conocimos los valles y montañas de los alrededores de su ciudad, llamados “El Manzano” y aprendimos a tomar mate en condiciones. Una gran estancia que esperamos continúe con una gran amistad.

Camino a San Rafael

Los Andes de camino a San Rafael

En San Rafael (un pueblo muy turístico con unos estupendos alrededores) tomamos el bus a San Martín de los Andes (16 horas de autobús con escala en Neuquén). En cuanto pusimos los pies en nuestra primera escala en la región de los lagos supimos que Patagonia iba a ofrecernos mucho más de lo que habíamos imaginado. Amor fulminante a primera vista.