Kratie y los delfines Irrawaddy

18 octubre, 2013 a las 7:33

¿Cabe algo o alguien más dentro?

Tras una parada técnica en Stung Treng (no hay nada que hacer en este pueblo) paramos otro par de días en Kratie que, aunque la ciudad en sí tiene el mismo encanto que Stung Treng, cuenta con el atractivo de que a 15km hacia el norte, se pueden avistar los delfines de agua dulce Irrawaddy, en peligro de extinción (¡quedan tan sólo unos 80 ejemplares!).

Kratie Market

Mercado de Kratie

Los templos en Camboya son más altos y estrechos.

Tras una reparadora noche de descanso y un típico Krolan de desayuno alquilamos una moto y nos dirigimos hacia Krampi, el área desde donde salen los barcos para hacer la excursión para ver los delfines Irrawaddy, disfrutando por el camino de las bonitas y peculiares áreas rurales (mucho más pobres que en Laos y bastante afectadas por las recientes inundaciones) y de un templo (Phnom Sambok) al que se accede subiendo cientos de escaleras custodiadas por numerosos monjes de cemento y que ofrece unas bonitas vistas desde lo más alto.

Comida típica de Kratie, Camboya

Desayunando uno de los platos típicos de Kratie, el Krolan

Monjes custodando las escaleras de Phnom Sambok

Phnom Sambok

Interior de Phnom Sambok

Estatuas en Phnom Sambok, Kratie

Continuamos unos pocos kilómetros más hasta llegar a un aparcamiento lleno de puestos de artesanía de madera tallada y una caseta donde venden los tickets para la excursión en barco. Estaba muy desierto y la primera vez pasamos de largo, por lo que tuvimos que dar la vuelta.

El barco cuesta $9 por persona y $7 a partir de 3 personas, por lo que decidimos esperar un poco a ver si venía algún otro turista. No pasaron ni 10 minutos antes de que apareciera Arvid, un chico de Singapur que también andaba algo despistado buscando el sitio. Nos subimos a la barca y partimos en busca de los escurridizos mamíferos. Tardamos 30 minutos en llegar a la zona de avistamiento y una vez allí esperamos a que salieran a la superficie y apagamos el motor.

Conseguimos ver bastantes pero nadan muy rápido y se asoman muy pocos segundos por lo que es difícil conseguir una buena captura con la cámara de fotos (por lo que hemos leído en otros blogs casi nadie lo consigue). Os enseñamos el vídeo que grabamos en el que ¨mejor¨ se ven para que os hagáis una idea de lo complicado que es.

La excursión en barco dura entre 1h y 1h30 dependiendo de la temporada, pero en nuestro caso el barquero se portó muy bien y estuvimos 2 horas buscando todos los delfines posibles, de hecho, si no le llegamos a decir de volver posiblemente todavía seguiríamos allí “persiguiendo“ delfines Irrawaddy.

La experiencia en general estuvo bien, siendo conscientes de que quizá somos de las últimas personas que hemos podido ver a estos animales en libertad, pero tampoco la calificaríamos de “maravillosa“. Si ya has visto a estos animales en la zona de Laos, no merece la pena parar en Kratie a no ser que te interese el Mekong Discovery Trail para recorrer en bici el trayecto entre Stung Treng y Kratie (aunque una compañera de viaje buscó información sobre cómo hacer este recorrido en varias agencias y no la encontró…).

Si bien nuestras primeras paradas en Camboya no nos habían causado hasta el momento ninguna impresión muy llamativa sobre el país, el siguiente destino cambiaría nuestra perspectiva. No os perdáis nuestro siguiente artículo: Siem Reap y los milenarios templos de Angkor Wat.